Antes de llamar a nadie, averigua de qué lado de la caja general está el problema

Respuesta corta
Para saber de quién es la avería, comprueba tres cosas por orden. Primero, si tus vecinos también están sin luz: si lo están, el problema es del edificio o de la red, no tuyo. Segundo, si en tu cuadro hay alguna palanca bajada: si la hay, la avería es tuya y está en el circuito que cuelga de ella. Y tercero, si el cuadro está todo arriba pero no hay tensión, el fallo está aguas arriba. Puede ser la derivación individual, la centralización de contadores o la red de i-DE. Ahí la reparación no la paga el vecino.
El recorrido que hace la luz hasta tu enchufe
Entenderlo una vez ahorra muchas llamadas equivocadas. La electricidad llega al edificio por la red de la distribuidora, que en Bizkaia es i-DE, y entra por la caja general de protección. Es ese armario metálico o de poliéster que verás en la fachada o en el portal, con unos fusibles gordos dentro. Hasta ahí, todo es de la distribuidora.
De la caja general sale la línea general de alimentación hasta la centralización de contadores, que suele estar en un cuarto del portal. De cada contador arranca una derivación individual, que es el cable que sube en exclusiva hasta tu vivienda, y que muere en tu cuadro. Desde la caja general hasta tu cuadro, la instalación es del edificio: elemento común.
Y de tu cuadro para dentro —los circuitos, los enchufes, los puntos de luz— la instalación es tuya y la pagas tú. Toda la discusión sobre quién arregla qué se reduce a situar el fallo en uno de esos tres tramos, y eso se puede acotar mucho sin herramientas.
Las tres comprobaciones, en este orden
La primera: mira si tus vecinos tienen luz. Si el portal entero está a oscuras, olvídate de tu cuadro: el problema está en la red o en la instalación común del edificio. Si eres el único sin luz, el problema es tuyo o de tu derivación individual. Este dato de treinta segundos es el que más tiempo ahorra, y es lo primero que preguntamos por teléfono.
La segunda: abre tu cuadro y mira qué palancas están abajo. Si el que ha caído es el interruptor de control de potencia o el general, y vuelve a subir sin problema, has tenido una sobrecarga. Si el que ha caído es el diferencial —el ancho, con botón de test—, hay una fuga y hay que buscarla. Si ha caído un magnetotérmico concreto, el fallo está en ese circuito. En los tres casos, la avería es tuya.
La tercera: si todas las palancas están arriba y aun así no hay tensión en ningún enchufe, el fallo está antes del cuadro. Puede ser la derivación individual, un fusible fundido en la centralización o una avería de red. Ahí es donde toca avisar a la distribuidora o al administrador, no pagar una reparación particular. Nosotros lo confirmamos en un minuto midiendo con el polímetro en la caja general, y si la tensión no llega, te lo decimos y no te cobramos una reparación que no nos corresponde hacer.
Los casos típicos de un portal de la ría
El más frecuente: un solo vecino sin luz mientras el resto la tiene. Casi siempre es el ICP, el diferencial o un fusible de la propia vivienda. Ojo con una variante que se repite en los bloques antiguos de Santutxu, Rekalde o Sestao. Es la derivación individual de sección corta, que lleva décadas trabajando al límite y acaba fallando en un empalme del patinillo. Ahí el aviso parece de vivienda pero la reparación es de elemento común.
El segundo: portal entero a oscuras solo en la parte común —escalera, garaje, ascensor— mientras las viviendas siguen con luz. Eso apunta al cuadro de servicios comunes, y en Bizkaia el sospechoso número uno es la humedad del garaje haciendo saltar el diferencial de comunes. Es exactamente el problema que evita darle a la zona húmeda su propio diferencial.
Y el tercero, menos frecuente pero más serio: falla una fase completa de la centralización, y en el edificio hay viviendas con luz y viviendas sin ella, sin ninguna lógica aparente. Suele venir de un borne calentado en la centralización o en la caja general. Si además hay olor a quemado o el armario está caliente, deja de investigar y avisa: eso no espera.
Qué NO hacer mientras tanto
No abras la caja general de protección. Es propiedad de la distribuidora, la regula la ITC-BT-13 del Real Decreto 842/2002, suele estar precintada y dentro hay fusibles a la tensión de la red sin ninguna protección delante. Es de los pocos puntos de una instalación doméstica donde un error se paga muy caro. Mirar por fuera si está caliente o si huele, sí; abrir, no.
No sustituyas un fusible por otro de más calibre ni pongas un puente. El fusible se ha fundido porque ha pasado más corriente de la que debía, y ponerle uno mayor no arregla la causa: solo mueve el punto de fallo al cable, que es lo que arde.
Y no dejes rearmando el diferencial una y otra vez. Cada rearme sobre una fuga real es una oportunidad más de que la corriente encuentre a alguien. Si salta tres veces seguidas, baja el magnetotérmico del circuito sospechoso, deja el diferencial arriba protegiendo el resto de la casa y llama.
En resumen
- Primero mira si tus vecinos también están sin luz: eso decide casi todo
- Palanca bajada en tu cuadro = avería tuya; todo arriba y sin tensión = aguas arriba
- De la caja general al cuadro, la instalación es del edificio; del cuadro para dentro, tuya
- Nunca abras la caja general de protección: es de la distribuidora y va sin proteger
- Si falta tensión antes del cuadro, la reparación no la paga el vecino
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