Un cuadro donde la avería del lavavajillas no apague la casa entera
Un cuadro moderno no es un lujo estético: es la diferencia entre quedarte sin el circuito de la cocina y quedarte sin luz en toda la casa, de noche y con la nevera llena.
- Presupuesto cerrado antes de empezar
- Garantía 12 meses por escrito
- Factura legal con IVA

Respuesta corta
Cambiar el cuadro consiste en sustituir la caja de protecciones de la vivienda o del local por una que separe la instalación en circuitos independientes y proteja cada uno con lo que le corresponde. En un cuadro correcto hay un interruptor general y uno o varios diferenciales de 30 miliamperios. Y un magnetotérmico por circuito, dimensionado a la sección del cable que protege. Cuando procede, también protección contra sobretensiones. En los cuadros que nos encontramos a diario en Bilbao hay, en el mejor de los casos, un diferencial único para toda la casa y dos o tres magnetotérmicos. En el peor, fusibles de porcelana y una tapa de madera.
Cuándo necesitas este servicio
Hay señales que dicen a gritos que el cuadro se ha quedado corto. La primera y más obvia: cuando salta algo, se apaga la casa entera. Eso significa que no hay separación de circuitos, y es lo que convierte una avería menor en una noche sin nevera ni calefacción. La segunda: el cuadro está caliente al tacto o hace un zumbido. La tercera: hay magnetotérmicos de más amperios que la sección del cable que protegen, casi siempre porque alguien «solucionó» un salto recurrente subiendo el calibre, que es exactamente al revés de como funciona la protección. Y la cuarta: cada vez que hay tormenta se muere algún aparato electrónico, síntoma clarísimo de que no hay protección contra sobretensiones.
Señales de aviso
- Cuando salta algo se queda sin luz la casa entera
- El cuadro se calienta, zumba o huele a plástico caliente
- Sigue habiendo fusibles de porcelana o tapa de madera
- Cada tormenta se lleva por delante algún aparato electrónico
Cómo lo hacemos
Antes de tocar el cuadro se levanta el mapa de la instalación: qué circuitos hay realmente, por dónde van y qué sección tiene cada uno. El magnetotérmico se elige por el cable que protege, no por lo que el cliente quiera enchufar. Después se monta el cuadro nuevo en carril DIN, con los circuitos separados según la ITC-BT-25: alumbrado, tomas de uso general, cocina y horno, lavadora y lavavajillas, y los que pida la vivienda. Los diferenciales de 30 mA van repartidos, para que un fallo no deje sin tensión toda la casa. Y se montan superinmunizados donde haya electrónica sensible o humedad conocida. Se añade protección contra sobretensiones transitorias y permanentes cuando el uso lo justifica, se etiqueta cada circuito con su nombre real —no «C1», sino «cocina»— y se entrega el esquema unifilar. La instalación queda comprobada circuito a circuito antes de darla por buena.
Cuadros eléctricos y protección en Bizkaia: lo que aquí es distinto
El cuadro típico de un piso de Otxarkoaga, Santutxu, Rekalde o Sestao es el de la instalación original de los años cincuenta o sesenta. Dos circuitos para toda la vivienda y una potencia contratada de 3.450 W, que era la electrificación mínima de la época. Con eso vivía perfectamente una casa con nevera, radio y cuatro puntos de luz. Hoy esa misma casa tiene vitrocerámica, horno, lavavajillas, microondas, televisor y varios cargadores permanentemente enchufados. El resultado es un cuadro que trabaja al límite y una familia que ha aprendido a no poner el horno y la lavadora a la vez. Y hay un factor que en Bizkaia pesa más que en otras provincias: la humedad. Los cuadros de cuartos de contadores en semisótano, de garajes y de lonjas se degradan mucho más rápido, con óxido en los bornes y contactos que se calientan. Un cuadro con veinte años en un portal seco de Vitoria y uno de la misma edad en un semisótano de Rekalde no están en el mismo estado, ni de lejos.
Qué incluye el servicio
- Levantamiento previo de los circuitos reales
- Cuadro nuevo en carril DIN con circuitos separados
- Diferenciales de 30 mA repartidos por zonas
- Superinmunizados donde hay humedad o electrónica
- Protección contra sobretensiones cuando procede
- Esquema unifilar y etiquetado con nombres reales
Cuánto cuesta
Un cambio de cuadro en vivienda va de 290 € a 750 € según el número de circuitos y si hay que añadir protección contra sobretensiones.
Son cifras orientativas para que sepas de qué hablamos. El precio real lo cerramos por escrito tras ver la avería, y es el que pagas: sin extras que aparecen al final. Puedes ver más referencias en nuestra página de precios.
Preguntas frecuentes sobre cuadros eléctricos y protección en Bilbao
¿Cambiar el cuadro obliga a picar toda la casa?
No. El cuadro se sustituye en el punto donde ya está y se reconectan los circuitos existentes, así que la obra se limita a la caja. Otra cosa es que al hacer el mapa aparezca que dos habitaciones cuelgan del mismo circuito, o que la sección del cable de la cocina se quedó corta. Ahí sí puede compensar añadir una línea nueva. Te lo planteamos como opción y con su precio aparte, nunca como algo que damos por hecho.
¿Cuántos diferenciales necesita una vivienda normal?
Depende del número de circuitos, pero como regla práctica en una vivienda con electrificación básica compensa repartir en dos diferenciales, y en una elevada o con muchos circuitos, en tres. La idea no es cumplir un número, es que una fuga en el circuito de la lavadora no te deje sin la nevera, sin el congelador y sin luz para llegar al cuadro. En viviendas con enfermos, con equipos médicos o con negocio en casa, ese reparto deja de ser comodidad y pasa a ser necesidad.
¿Qué es exactamente un protector de sobretensiones y lo necesito?
Hay dos tipos y hacen cosas distintas. El de sobretensiones transitorias absorbe los picos muy breves y muy altos, típicos de rayo y de maniobras en la red, que son los que se llevan por delante televisores, routers y placas de electrodomésticos. El de sobretensiones permanentes corta el suministro cuando la tensión se queda alta de forma sostenida, algo que ocurre por fallo del neutro y que puede quemar todo lo que haya enchufado. En una vivienda con electrónica cara, en una lonja con equipos o en cualquier sitio donde ya te haya pasado, la inversión se paga con el primer episodio.
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